RALI CLUB DE INVIERNO

martes, 11 de junio de 2013

V RALI DE INVIERNO

De los 77 equipos inscritos al final eran 73 los que tomaban la salida desde poblaciones tan separadas entre sí como pueden ser Pamplona, Avilés, Oporto y las gallegas de La Coruña, Lugo, Orense, Vigo y O Barco de Valdeorras.
El punto de concentración de los recorridos era la lucense población de Monforte de Lemos, la cual era alcanzada por 70 equipos, quedándose fuera el arosano Ramiro Martínez y su Saab Sonett, el BMW 2002 procedente de Ponferrada y conducido por Adolfo Herrero por rotura de la caja de cambios, mientras que el Jaguar XK 150 de Ulpiano Rodríguez se quedaba también parado cerca de su salida en O Barco. El público abarrotaría la plaza monfortina de los Escolapios, dando un magnífico recibimiento a los participantes.LA NOCHE PRIMERA PROTAGONISTA

El recorrido común y las primeras pruebas de regularidad se iniciaron desde Monforte a las ocho de la tarde, cuando ya era completamente de noche.



El primer líder de la prueba era Luis Aragonés con su Renault Alpine, ya que era el único del primer control, pero en el segundo fallaba y al término del primer sector había un triple empate a dos puntos entre Pedro Black, Fran Alonso y José Grosso. Evidentemente, esta clasificación era sin tener en cuenta los hándicap, ya que con ellos Ángel Jove, que no lo estaba
haciendo mal, se mantendría en cabeza con su 190 SL.
La segunda prueba de regularidad, pese a algún banco de niebla resultaba fácil para la mayoría, por lo que las diferencias resultarían escasas, pero seguían los cambios en la cabeza, ya que la prueba pasaba a estar comandada por el Cooper de Da Veiga y el Alfa de Fran Alonso.
La última prueba de la jornada tenía un cambio de media, además de un mayor
número de controles y tras ella, sin tener en cuenta los hándicap, seguía habiendo empate entre los de cabeza, ya que tanto el portugués Da Veiga, como el asturiano Figaredo con el Sumbean Rapier, se encontraban empatados a doce puntos, siendo los que al día siguiente abrirían la prueba.
Con catorce puntos y en la tercera posición se ha situado el Volvo de los hermanos Black. Curiosamente y en contra de lo que se podía pensar, todos ellos habían decidido prescindir de elementos digitales, tales como relojes, calculadora, cronómetros, etc.., lo cual era favorecido por el reglamento y pese a ello se encontaban encabezando la prueba.
En la cuarta plaza había también empate entre los Alfa de Fran Alonso y Gustavo Sánchez (hay que decir que este segundo, tras los tres primeros controles estaba en cabeza de la prueba empatado con José Grosso). Un punto por detrás y por lo tanto sexto de la general estaba el 131 Abarth de Julio Borja, a quien seguían Helder Valente y Antonio Do Paço con Porsche y en el noveno puesto empatados Carlos Hipolito con el 356 y el MGB de Enrique Ojea.
Hay que decir que por detrás del Mini de Arancha Valverde, el puesto doce está ocupado por el Escort de los especialistas João Marques y João Queiroz, pero un problema de embrague les impide partir en la etapa del sábado. Otro dato importante es que uno de los vehículos más antiguos y por lo tanto más favorecidos por el hándicap como es el Mercedes de Jove, se encuentra en el puesto quince, por detrás de los portugueses Nuno Rodrigues y Miguel
Fernandes.
Antes de finalizar la etapa del viernes los participantes pasaría por A Rúa, donde se les entregaría como recuerdo unas botellas de vino Denominación Valdeorras, para luego finalizar de forma muy espectacular en pleno centro de O Barco y en medio de mucha animación, contándose para ello con la colaboración de la Escudería Valdeorras.

DE VALDEORRAS A TREVINCA
Pese a que la noche anterior enfrió bastante, lo cierto era que la mañana
del sábado amenecía con una temperatura agradable y la posibilidad de que los participantes encontrasen algo de nieve se disipaba. El punto de partida en esta ocasión era A Rúa y el primer participante, el Austin  Cooper S de Da Veiga lo haría poco después de las once de la mañana. La primera prueba de regularidad era corta y estrecha y los participantes rodarían junto al Río Sil hasta pasar posteriormente por debajo del Castillo de Arnado. Las diferencias en este inicio de la mañana eran escasas, pero dado que los dos
primeros partían con el mismo número de puntos, hacía que el Sumbean Rapier del equipo asturiano pasase a ser en solitario el líder provisional de la prueba, mientras que Fran Alonso se ponía por delante del Volvo de Black.
El que perdía en esta clasificativa gran parte de sus opciones era Jove, que más preocupado por los problemas mecánicos de su Mercedes, que comenzaba a fallar, penalizaba en tan sólo un control, casi el doble que en toda la sección del día anterior.
La segunda prueba era la que iniciaba verdaderamente el recorrido de alta montaña; se dividía en dos parte claramente diferenciadas, una primera
estrecha y muy sinuosa con algunas pendientes y espectaculares vistas sobre el paso del Sil por O Barco y una segunda con el piso más ancho y de constante subida hasta alcanzar una altitud superior a los 1.000  metros.
pero el buen tiempo hace que ni los pronunciados desniveles, ni las cerradas
curvas varíen casi nada la clasificación, por lo que los errores se pagan caros, de hecho los veinte puntos que suma Carlos Hipólito en este sector le hacen perder el ritmo de los de cabeza.
Los participantes posteriormente realizarán un espectacular recorrido hasta las faldas de Peña Trevinca, llegando a rodar por encima de los 1.300 metros pero sin gota de nieve, aunque eso sí pudiendo los participantes disfrutar de las magníficas esculturas en piedra que son una constante en este trayecto.
La especial de Xares tiene la particularidad de contar con algunas zonas sin controles, debido al paso de los participantes por el medio de pueblos de piedra casi abandonados, así como por estrechos puentes, pero ni este tipo de trampas hace que la cabeza hasta llegar a la última prueba del día, la cual tiene como única particularidad, además de un cambio de media de tener
un cortísimo enlace precediéndola y esto hace que uno de los grandes favoritos, los hermanos Figaredo cometan un error de más de sesenta puntos y pierden todas sus opciones a la victoria, mientras que Da Veiga tampoco brilla en esta zona perdiendo algunos puntos con respecto a Do Paço que le empata en la general y sobre todo respecto a Fran Alonso que se sitúa con menos puntos por delante. Hay que destacar la actuación de Helder Valente
que se sitúa a un sólo punto de los anteriores y Arancha Valverde que
también asciende puestos en la general. No obstante el mejor de la sección ha sido José Grosso con 9 puntos, aunque la suma todavía no lo sitúa entre los mejores.
El que ya no está en prueba es Ángel Jove, teniendo que solicitar la asistencia de una grúa.
Tras un último paso por O Barco los participantes retornarán A Rúa dosde
asistirán a un almuerzo magníficamente servido por el Restaurante El Cazador.

DESDE A RUA HACIA PORTUGAL
El almuerzo para los participantes resultaría breve, ya que poco después de las tres y media, la caravana se ponía de nuevo en movimento en las calles



de A Rúa para volver a adentrarse en la provincia de Lugo, acompañando de nuevo al Río Sil camino de Montefurado. Los concursantes a estas alturas prácticamente no comenten errores, por lo que las diferencias se mantienen, aunque poco a poco, el Alfa de Fran Alonso demuestra estar muy fuerte, sobre todo a partir de la segunda prueba de Larouco, no afectándole ni las curvas de El Bollo, ni las cuestas de Cepedelo, penalizando en los últimos cinco controles cuatro puntos, terminando la sección con nueve e imponiéndose en la carretera al resto. Pero curiosamente y pese al recital de Alonso, no era el mejor de la tarde, ya que las hermanas Valverde terminaban la sección con sólo siete puntos, seguido por Enrique Ojea y Diego Vallejo que reúnen ocho.
Otros destacados de la tarde son Estanislao Troncoso con diez puntos, Do Paço con trece y Helder Valente y Álvaro García con catorce.
Sin duda que esta sección daba la victoria por equipos al trío formado por Enrique Ojea, Estanislao Troncoso y Álvaro García.
Pero la clasificación final de la prueba no es, como era de esperar,



únicamente la que deciden las pruebas de regularidad, ya que los participantes se enfrentaron a este rali con una serie de hándicap de salida
en la que influía, por un lado la antiguedad de los vehículos, en la que se favorecía a los más antiguos y otro relacionado con los instrumentos
utilizados principalmente por el copiloto.
Curiosamente, el hándicap relacionado con el año del vehículo afectaría menos a los primeros clasificados, ya que los siete primeros tendrán una edad similar, pero sí los instrumentos, ya que Antonio Do Paço y Luis Da Veiga utilizaron toda la instrumentación analógica y gracias a ello
conseguirían adelantar a Fran Alonso. Lo mismo pasaba con Helder Valente y
su esposa, quienes en la carretera eran terceros, pero la utilización de relojes digitales les suponía ceder el paso a Pedro Black y Carlos Hipólito.
A Enrique Ojea le favorecía la edad de su MGB, al contrario que a Arancha la de su Mini Cooper, cerrando los diez primeros el Alfa del regular Gustavo
matinal.


EL FIN DE FIESTA EN PEDRAS SALGADAS
Los tramos finalizaban en la provincia de Orense, aunque posteriormente los
participantes pasarían a la de Zamora. Tras el final, los concursantes se enfrentarían a un largo recorrido de cien kilómetros, que resultarían a los que partían en las últimas posiciones algo pesados por la caída de la noche
y la aparición de la lluvia. Curiosamente, esa agua con la que se encontraban los conductores, era nieve en las montañas que poco antes habían atravesado. Tras el trayecto, la población de Vila Pouca de Aguiar estaba dispuesta a recibir a la caravana de coches y delante de la Cámara Municipal se había instalado un gran arco que daba la bienvenida y significaba el
final del recorrido.
Dentro del municipio de Vila Pouca se encuentra la turística población de Pedras Salgadas, donde se había previsto el final de fiesta.
En Pedras Salgadas hay un inmenso parque, en el cual se encuentra el Hotel
Avelames, donde se alojarían la mayoría de los equipos participantes y en sus proximidades el antiguo Casino, el cual ya no funciona como tal, pero siempre abre sus puertas en los más importantes acontecimientos y donde en esta ocasión se celebraría la popular cena de gala del Rali de Invierno, a la cual asistirían las autoridades municipales de Vila Pouca de Aguiar así como también gallegas procedentes de los ayuntamientos de O Barco y A Rúa.



Tras la cena el reparto de premios y posteriormente un baile amenizado por
el conocido Alberto Cuña que alargaría la fiesta (apoyado por el incombustible Javier Iglesias) hasta las cinco de la madrugada.



Al día siguiente amanecería un precioso día sobre el Parque de Pedras
Salgadas y tras el desayuno, se producirían las despedidas y el mayoritario anuncio de retornar a la prueba el año próximo.
El día después, que nos dieron dos horas esperando por la comida... había un lío enorme con los cocineros que se habían despedido en ese mismo momento... ¡qué recuerdos y qué hambre teníamos!


CLASIFICACIONES:
Antonio do Paço & Antonio Coucello
Luis da Veiga & Eduardo Carpinteiro
Fran Alonso & Julio Alvarez

 Jose Antonio y Pila


Los niños.

La mesa de Marisa y Fernando,


Alberto y Rosa

Alicia Ferrín, Javier Iglesias y su hijo Alvaro...















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